Relación Arquitecto <> Industrializador. Una comunicación por abrir
La relación entre el arquitecto y el industrializador debe evolucionar hacia una colaboración temprana, estratégica y bidireccional, rompiendo el modelo tradicional donde el diseñador proyecta y luego busca quién construye. En el contexto de la construcción industrializada, esta alianza es un cambio de paradigma fundamental, donde la comunicación fluida permite integrar la lógica de fabricación desde el boceto inicial.
Quizás los Ejes Clave de la Relación se basan en la integración desde la Fase de Diseño (Early Collaboration) donde el industrializador debe actuar como un asesor técnico en la etapa de concepción para optimizar el diseño, garantizando que sea factible, sostenible y eficiente en producción.
Quizás esa comunicación en «Tiempo Real» y digitalizada podría dotarse de un uso compartido de modelos BIM (Building Information Modelling) donde es esencial para que ambas partes coordinen la precisión de las piezas, evitando errores en la fabricación (prefabricación) y el montaje. Quizás debería pasarse de la «Competencia» a la «Co-creación», donde el arquitecto aporta valor estético, funcional y de diseño, mientras que el industrializador aporta conocimiento de producto, estandarización y eficiencia en procesos. Esta unión permitiría equilibrar la creatividad con la viabilidad técnica. Precisión y nivel de detalle o transparencia en el proceso generarían beneficios de esta Nueva Relación. Reducción de Costes y Plazos, Calidad Controlada, Sostenibilidad…
En resumen, la «comunicación por abrir» no es solo un diálogo técnico, sino una alianza de valor en la que el arquitecto diseña pensando en la producción y el industrializador fabrica pensando en la arquitectura. ¿Empezamos a comunicarnos?